Algunas veces hechos tristes unen a
personas que no se conocen entre sí, pero comparten una causa común,
en nuestro caso, el amor por las mascotas.
Hace más de año y medio, a Pepe lo
tiraron de una camioneta en una de las pricipales y más transitadas
avenidas de Montevideo; pero tenemos que pensar que este perrito
tiene una estrella propia, o un ángel propio, porque precisamente
detrás de esa camioneta circulaban en otro vehículo, dos
rescatistas anónimas que volvían de dar otro perro en adopción
responsable.
Auxiliaron a Pepe y lo ubicaron en un
refugio-pensionado, fue castrado, desparasitado como corresponde,
bien alimentado y con su carné de vacunas al día, esperando
adopción. Pero esa adopción no llegaba y como Pepe y otro perrito
más viejo peleaban por su territorio, él pasaba atado la mayor
parte del tiempo.
Mientras, una persona, compartiendo en
Facebook noticias sobre una cachorra extraviada, vió su fotografía
(entre varias decenas) y llamó al número telefónico que en la
misma figuraba, para ofrecer alojamiento transitorio, pensando que él
tendría alguna oportunidad más, o al menos, sería como estar de
vacaciones por un tiempo. Y vaya si disfrutó de esas vacaciones.Y en
esos intercambios de información entre gente “bichera” nos
encontramos. Y aquí estamos, compartiendo en este blog, nuestro
placer por ayudar, nuestro amor por estos pequeños seres que tanto
ofrecen y tanto acompañan.
Mientras tanto Pepe, por ser un perrito
adulto y cruza, aunque guardián y cariñoso, sigue esperando ser
adoptado... o al menos, otras vacaciones como las que tuvo en el
invierno de 2011.
Por eso él es la carita de este blog.